En la ciudad de Valencia hay actualmente diseminados más de 800 estacionamientos de U-invertida para bicicletas. Aunque todos ellos cumplen una importante función al dar cobertura de aparcamiento durante el día, se tornan ineficaces cuando llega la noche. En este periodo aumenta el riesgo de robo y, por ello, el usuario comúnmente opta por subir la bicicleta a su casa. Las dificultades que esto conlleva, como la falta de ascensores en las fincas, el malestar en las comunidades de vecinos y las viviendas con poco espacio, suponen importantes factores disuasorios de su uso y, finalmente, del desarrollo de la movilidad sostenible en la ciudad.

La LEY 6/2011 de la Generalitat sobre Movilidad en la Comunidad Valenciana ha tratado de dar solución a la problemática, señalando la necesidad de que se incluyan emplazamientos específicos para bicicletas en los edificios de uso residencial de nueva construcción. Sin embargo, es importante señalar que esta norma no tiene aplicación en el parque de viviendas ya construidas y, por ende, el problema sigue sin resolverse.

En este contexto, una alternativa que podría solventarlo es la implementación de estacionamientos nocturnos de bicicletas. En numerosos países y ciudades ya ha sido reconocido el éxito de esta medida (Gante, Ámsterdam, Bilbao, Barcelona, etc.). Por ello, nuestro proyecto tiene el objetivo general de evaluar su potencial en Valencia, teniendo en cuenta no sólo los requerimientos del usuario sino también las posibilidades del ofertante y los condicionantes del gobierno. Los lugares concretos donde lo llevamos a cabo son los Barrios de Benimaclet y Ruzafa, por ser representativos de los factores limitantes que tiene la ciudad en relación al aparcamiento de bicicletas durante la noche.

Para desarrollar el proyecto nos basamos en la perspectiva de la Investigación Acción Participación (IAP), en donde es común utilizar técnicas de dinamización para la toma de decisiones. La participación ciudadana, por tanto, la consideramos un objeto de estudio al tiempo que un medio de investigación y de intervención social. Siguiendo esta línea hemos diseñado unas actividades y un proceso de trabajo que pueden resumirse en tres fases: I) Diagnóstico de las necesidades y procesos participativos. II) Realización del informe de investigación, III) Difusión y transferencia de conocimiento (foro de discusión).